Si te preguntas para ahorrar carburante qué se debe hacer, lo primero es cambiar algunos hábitos al volante. No se trata solo de conducir más despacio, sino de hacerlo de forma eficiente. Te dejamos algunas claves:
- Conduce de forma suave y constante. Evita acelerones y frenazos innecesarios. Cambia de marcha pronto, sin revolucionar el motor más de la cuenta.
- Mantén la presión correcta de los neumáticos. Unos neumáticos desinflados pueden aumentar el consumo hasta un 4%. Revisa la presión al menos una vez al mes.
- Quita peso innecesario. Llevar el maletero lleno o bacas cuando no las necesitas provoca que el coche gaste más gasolina.
- Ventila el coche de forma inteligente. Usar el aire acondicionado todo el tiempo puede disparar el consumo. En trayectos cortos, abrir las ventanas puede ser suficiente. Ventilar el vehículo también te ayuda a ahorrar carburante.
- Apaga el motor si estás parado más de un minuto. No dejes el coche encendido en un atasco o esperando a alguien. Esa gasolina se está quemando… para nada.
Y por supuesto, en todo caso es importante que tengas el respaldo adecuado ante cualquier imprevisto. La mejor forma para ello es contar con un seguro de coche que se adapte a tus necesidades.